Este año, volamos juntos en modo avión. Apagamos los celulares y empezaron a pasar muchas cosas.
En el Nivel Secundario de nuestro colegio de Las Tunas implementamos el #ModoAvión: los estudiantes ya no utilizan sus teléfonos celulares durante la jornada escolar.
Esta decisión la tomamos siguiendo las recomendaciones de especialistas -como Jonathan Haidt– en el vínculo entre adolescencia, salud mental y tecnología, cuyos estudios advierten sobre el impacto del uso excesivo de dispositivos en el aprendizaje, la salud mental y vincular de los niños y adolescentes.
Se trató de una estrategia institucional con varios frentes de trabajo, entre otros:
- restricción del uso del celular durante la jornada escolar,
- más dispositivos tecnológicos institucionales a disposición del uso pedagógico dentro del aula,
- fortalecimiento de nuestra currícula de habilidades digitales,
- trabajo conjunto con las familias para acompañar el sentido de esta medida en casa,
- talleres de prevención de consumo problemático de tecnología,
- fortalecimiento de nuestras propuestas recreativas y de tiempo libre.
Lo que más nos entusiasma es lo que empezamos a ver en el día a día: más atención y concentración en clase, y una recuperación notable de la socialización cara a cara. En las aulas hay más participación y mejores intercambios. En los recreos volvieron a aparecer las conversaciones, los juegos y las risas.
